Esta claro que nadie esta quedando ajeno a la compleja realidad del COVID-19 y no solo como personas individuales, sino también el mundo empresarial.

Aquí mismo en nuestra región de Antofagasta tenemos el ejemplo del rubro minero que sin duda ha sido de los más afectados, pues como sabemos el principal socio comercial de nuestro país en lo que respecta a minerales es China, por lo que desde principio de año las exportaciones y el valor del cobre va a la baja.

Asimismo, se han debido congelar múltiples inversiones y proyectos que en medio de la incertidumbre no simplemente no pueden seguir funcionando. Lo cual suma a esta actualidad de proyecciones complejas para la economía nacional, ya que a nivel mundial se espera un escenario más difícil que en anteriores crisis como la del 2008.

Es entonces que gracias a las nuevas demandas y necesidades sociales, hoy más que nunca la tecnología y el mundo de la innovación adquieren protagonismo. No solo considerando las medidas vigentes, sino también aquellas que se deberán planificar a futuro, es indiscutible que estas herramientas son las que nos ayudarán a continuar trabajando de manera segura, evitando el contacto innecesario y permitiendo una continuidad operativa. Ajustándose así al llamado de autocuidado y protección de la salud de los/as trabajadores/as que hace el gobierno.

Claramente queda mucho 2020 por delante y con tanta incertidumbre lo mejor es planificar opciones para paliar cualquier posible dificultad, es aquí donde las herramientas con las que contamos en Pignus se presentan como una gran alternativa para reducir la posibilidad de cualquier incidente, a través del análisis de brechas y de capacidades para seguir protocolos.